Acerca de leyesfloresco

Somos un grupo de profesionales altamente cualificados dedicados al tratamiento integral de las lesiones del aparato locomotor, incluyendo lesiones deportivas, patología ortopédica y traumatológica. Nuestro objetivo es ofrecer a nuestros pacientes una atención médica personalizada de calidad. Somos firmes defensores de un enfoque multidisciplinar de su problema y de la medicina basada en la evidencia científica. Tras un largo recorrido profesional hemos centrado nuestra actividad asistencial en la Clínica CEMTRO, Hospital de reconocido y merecido prestigio liderado por el Dr. Pedro Guillén, y dotado de la tecnología más avanzada y el personal mejor cualificado. Nuestros pacientes se benefician de la experiencia que hemos adquirido en el tratamiento de deportistas de todos los niveles y por la que hemos obtenido un reconocimiento profesional, nacional e internacional.

Lesión del manguito rotador

Uno de los problemas más comunes que afectan a la articulación del hombro es la patología de los tendones que mueven el hombro y el brazo que en conjunto se llama manguito rotador.

Ciertas prácticas deportivas condicionan este tipo de lesiones; por ejemplo, puede darse en los levantadores de pesas, cuando realizan movimientos erróneos y el peso con el que trabajan ‘se va hacia atrás’, con lo que se genera una contractura muscular, movimiento forzado e inadecuado que produce el desgarramiento o la ruptura del manguito rotador.

Los tenistas también se encuentran expuestos (de hecho hay quienes llaman a este problema «hombro de tenista«), ya que en algunos de los saques que se realizan para poner en juego la pelota pueden forzar de más la articulación.

En general todos los deportes de raqueta tienen este riesgo y se debe, principalmente, a la falta de calentamiento adecuado, ya que obligar a los músculos a trabajar de más cuando están fríos sólo nos lleva a forzarlos.

También puede haber lesiones por golpes en accidentes automovilísticos, o bien al cargar un objeto pesado y forzar el movimiento giratorio del hombro, el cual debe soportar un peso mayor del que puede tolerar; por ejemplo, cuando el conductor de un automóvil o su acompañante permanece sentado e intenta levantar una bolsa del asiento trasero, moviendo el brazo hacia atrás, y luego lleva el peso hacia delante. También es común ver este problema en quienes realizan actividades en donde la rotación del hombro se ve agredida, o en aquellos individuos que cargan bultos o utilizan mucho el martillo.

Tratamiento de la tendinitis rotuliana

En un primer momento, cuando solo se sienten molestias en la rodilla después del ejercicio o al día siguiente, se recomienda el empleo de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), fisioterapia y ejercicios excéntricos. Asimismo, proporciona un gran alivio la aplicación de hielo después del ejercicio y de calor cuando han transcurrido 48 horas.

El tratamiento inicial debe apoyarse, fundamentalmente, en el reposo, practicando solo aquellas actividades que no produzcan dolor e ir incrementando progresivamente el nivel de ejercicio.

Cuando el problema se agrava y se cronifica es cuando hay que recurrir a técnicas más complejas. Importancia del plasma rico en plaquetas, tan popular entre los deportistas de élite. Se infiltra dentro del tendón y en la vaina que lo recubre allí donde se observa mediante ecografía que hay lesión.

Finalmente, hay casos en los que no queda otro remedio que recurrir a la cirugía, que consiste, en abrir la vaina del tendón, quitar las partes enfermas y hacer una escarificación (cortes) longitudinal del tendón para favorecer el aporte de sangre y la cicatrización.

El ‘running’ aumenta los casos de tendinitis rotuliana

El runningfooting, correr o jogging, son algunos de los términos más usados para referirse a la carrera continua. Esta disciplina, en principio, la puede practicar cualquier persona y se suele realizar al aire libre. En los últimos años ha aumentado considerablemente el número de personas que se ha sumado al running por los beneficios físicos y mentales que aporta al organismo.

Pero lo cierto es que la abundancia de corredores se ha traducido en más lesiones deportivas. Es lo que ha sucedido con la tendinitis rotuliana, que es más propia de los deportes de salto, como el baloncesto, el voleibol o el balonmano, en los que alcanza una prevalencia del 30 por ciento. En el running es mucho menos frecuente -en torno al 7 por ciento de quienes lo practican-, pero el auge de esta modalidad deportiva ha hecho que gane importancia.

La tendinitis rotuliana es un proceso inflamatorio del tendón que conecta la rótula con la tibia y de la vaina que lo envuelve.

Sus síntomas más característicos son:

  • Dolor
  • Inflamación
  • Impotencia funcional

El perfil típico de esta lesión es un deportista joven con actividad deportiva intensa. Pero no solo se asocia a la práctica deportiva; también puede presentarse en personas que no hacen ejercicio físico de forma habitual.

La tendinitis rotuliana es relativamente habitual en corredores que tienen microtraumatismos de repetición que generan microrroturas tendinosas en el punto e inserción con la rótula. En este sentido, no es extraño que surja en personas que no han hecho actividad física buena durante la infancia, cuyos tendones no están preparados, y empiezan a correr con cierta edad.

Prevención

La mejor manera de prevenir esta lesión es seguir un entrenamiento de intensidad progresiva y reducirla cuando aparece el dolor.

Además de  hacer estiramientos tanto antes como después del ejercicio para que el tendón tenga una mayor elasticidad.

Los expertos recalcan la importancia de actuar ante los primeros síntomas de dolor en la parte anterior de la rodilla. En un primer momento, la molestia solo se presenta después del ejercicio. Cuando la lesión está un poco más avanzada, también duele durante el ejercicio. Si el dolor comienza nada más iniciar la práctica deportiva, es un signo de mayor gravedad. Finalmente, la lesión alcanza su máxima expresión cuando incapacita para practicar deporte.

Cuando la lesión se ha cronificado, el tratamiento es muy complejo, pero si se encuentra en las primeras fases hay opciones terapéuticas que ofrecen resultados muy satisfactorios. Esta tendinitis se puede asociar con lesiones completas del tendón, que son lesiones muy evolucionadas.

La rotura del tendón requiere un tratamiento quirúrgico en el que hay que suturarlo otra vez a la rótula. Los afectados pueden tardar de un año a año y medio en volver a correr.

Muchas personas a las que les duele siguen corriendo, lo que da lugar a que lleguen a la consulta con una situación muy complicada. Hay que acudir al especialista ante los primeros síntomas. Es entonces cuando se pueden poner en práctica medidas bastante sencillas pero muy eficaces.


Consejos para los pacientes con artrosis

La artrosis consiste en un “desgaste” del cartílago articular que puede ser progresivo. La enfermedad puede afectar a cualquier articulación, pero las más frecuentes son las de las manos, la rodillas, las caderas y la columna vertebral (cervical y lumbar). Contrariamente a lo que muchas personas piensan, la artrosis no es una enfermedad exclusiva de la vejez; cualquiera puede padecerla. La artrosis aumenta con la edad, y es más común en la mujer y en personas genéticamente predispuestas pero -aunque muchos de estos factores no se pueden modificar- evitar su aparición y progresión es posible.

Durante las épocas frías, los síntomas de la artrosis suelen empeorar y eso hace que aumenten el número de consultas que se hacen a los consultorios médicos. Son millones las consultas que por este motivo se hacen al año en España.

Peso corporal idóneo 

El sobrepeso es una de las causas de la enfermedad, y además hace que esta progrese más rápidamente. Si está ud obeso o con sobrepeso, inicie algún programa dietético que le haga adelgazar; su médico puede ayudarle en este aspecto. No son necesarias dietas especiales, ni existen alimentos completamente prohibidos en esta enfermedad. Una dieta baja en calorías es suficiente

Calor y frío

En general, el calor es más beneficioso en la artrosis. Se puede aplicar de forma casera, con la esterilla eléctrica o la bolsa de agua caliente colocadas sobre la articulación dolorosa. Alivian el dolor y relajan la musculatura. En ocasiones, la articulación artrósica puede tener un intenso brote inflamatorio y, en esas ocasiones, es útil aplicar frío local mediante bolsas de hielo o baños fríos.

Medicación

Se dispone de muchos tipos de medicamentos que pueden ser beneficiosos en esta enfermedad. Existen analgésicos, antinflamatorios, geles y cremas, infiltraciones locales y fármacos que pueden evitar la progresión de la artrosis. Sin embargo, ha de ser su médico o reumatólogo el que decida, en cada momento de la evolución, cual es el adecuado para usted. No se automedique. Las terapias llamadas alternativas -como la acupuntura, osteopatía, hierbas..- no han demostrado su eficacia científicamente, pero si desea emplearlas, consulte antes a su médico para evitar problemas.

Hábitos posturales

Duerma en cama plana. Evite sentarse en sillones o sofás hundidos, y use sillas con respaldo recto, donde sus caderas y rodillas mantengan una posición natural y sus pies estén en contacto con el suelo.

Ejercicio

El ejercicio protege la articulación y aumenta la fuerza de nuestros músculos. Disminuir al máximo la movilidad, hace que la persona artrósica se convierta en dependiente de los demás. Es bueno caminar, ir en bicicleta y practicar la natación, pero los deportes de contacto o de gran sobrecarga física son menos recomendables. Existen también ejercicios específicos para cada articulación que esté afectada por la enfermedad.

Reposo

No es contradictorio con el punto anterior. La artrosis es una enfermedad que cursa con periodos intermitentes de dolor, y durante las fases con mayor dolor el reposo relativo es beneficioso. También es bueno intercalar pequeños periodos de reposo durante las actividades de la vida diaria.

No sobrecargar las articulaciones

No coja pesos excesivos, procure no caminar por terrenos irregulares y no estar de pie excesivamente sin descansar. Use un carrito para llevar las compras. Si padece artrosis de rodilla o cadera, el empleo de un bastón para caminar disminuye la sobrecarga de esas articulaciones.

Calzado adecuado 

Si tiene usted artrosis lumbar, de caderas o de rodillas, debe emplear un calzado de suela gruesa que absorba la fuerza del impacto del pie contra el suelo al caminar. Esto también puede conseguirse con plantillas o taloneras de silicona que se colocan en el zapato. No use zapatos con tacón excesivo. Es preferible emplear zapato plano o con un ligero tacón.

Balnearios

Los balnearios aplican aguas mineromedicinales, generalmente termales, para el tratamiento de la artrosis. Con ello consiguen mejorar el dolor y relajar la musculatura contracturada. Los llamados centros SPA (salud por el agua) realizan tratamientos estéticos y de relax mediante el uso de agua que, sin embargo, no tiene características mineromedicinales como la de los balnearios. Ambas formas pueden ser útiles en la artrosis.

Actitud positiva

La artrosis, a pesar de todo, permite mantener una vida personal y familiar completa, con muy escasas limitaciones. En los casos más avanzados y de peor evolución, existen tratamientos quirúrgicos que pueden solucionar el problema.


¿Cómo se produce la rotura del pectoral mayor?

La rotura del pectoral mayor es una lesión infrecuente -aunque no rara- en España. Suele ocurrir en deportes de mucha fuerza o contacto físico, e incluso se ha relacionado con el uso de esteroides o anabolizantes.

De los músculos de la pared torácica anterior, es el que se encuentra proporcionalmente sujeto en mayor medida a una lesión de sus inserciones. Sin embargo, cuando este músculo es sometido a cargas pesadas, existe la posibilidad de producirse roturas fibrilares e inclusive de sus inserciones distales.

La rotura, aunque es infrecuente, no es rara en deportes donde el pectoral es sometido a cargas pesada, o ejercicios de contacto o lucha. El diagnóstico precoz es esencial, ya que el tratamiento quirúrgico en fases tempranas proporciona excelentes resultados.

Según el Doctor Leyes, hay dos mecanismos básicos en esta lesión: uno es una “contracción brusca del músculo pectoral, típico en posiciones de extensión y abducción; como ocurre, por ejemplo, al hacer press banca”.

El otro mecanismo –continúa- “es el bloqueo, que se produce en deportes donde el brazo ejerce una rotación externa; un movimiento de separación y abducción”.

Rotura del pectoral mayor

La rotura del pectoral mayor es una lesión que suele producirse con la práctica de deportes como son el fútbol americano o el culturismo. Debido a que estas actividades no son muy populares en España, pocos cirujanos tienen la experiencia necesaria para realizar con éxito la intervención.

Causas

Existen dos causas que pueden provocar esta lesión:

  • Contracción brusca del músculo pectoral, típico en posiciones de extensión y abducción como ocurre por ejemplo al hacer press banca
  • Bloqueo que se produce en deportes donde el brazo ejerce una rotación externa; un movimiento de separación y abducción.

Diagnóstico

Los pacientes notan un pinchazo, acompañado en un chasquido y pronto aparece un hematoma; una esquimosis en la piel de un efecto palpable en el pectoral. Son más frecuentes las roturas parciales que las roturas totales. Y afecta fundamentalmente a las fibras más cortas del pectoral, que son las fibras que van del esternón al húmero.

Tratamiento

Como en la mayoría de las lesiones, un tratamiento rápido ayudará a obtener mejores  resultados. Se puede optar por la vía quirúrgica o por una operación más conservadora. La diferencia entre estas dos opciones viene dada en el paciente, ya que dependiendo del tratamiento, puede perder más o menos fuerza en el músculo pectoral.

La operación es dura, al tratarse de un músculo muy potente. La cirugía consiste en volver a insertar el músculo pectoral desgarrado en el húmero, ya que las zonas que normalmente se rompen son la de la unión del músculo con el tendón, o la de la inserción del tendón con el húmero.

 Recuperación

Una vez realizado el tratamiento, hay que ser muy precavido en el postoperatorio, y sobre todo, hay que cuidar el músculo mientras cicatriza. Si se siguen todos los pasos correctamente, el paciente puede comenzar a potenciar el pectoral a los tres meses. Así, en el caso de un deportista de élite, de cara a volver a la competición estamos hablando de unos 4-5 meses.

Se trata de un diagnóstico y tratamiento rápido y eficaz. La práctica deportiva con la ruptura del pectoral mayor no se puede ejercer de ningún modo, y si se hace, sobre todo en el caso de profesionales en deportes de contacto y fuerza, el músculo podría perder mucha energía, y en la peor de las posturas, si no se opera a tiempo, el deportista incluso podría no volver a competir.



El verano y los esguinces de tobillo

Los esguinces de tobillo son una de las lesiones más habituales durante el verano, suelen evolucionar mal y provocan inestabilidad crónica por no haber seguido un tratamiento correcto.

Los traumatólogos insisten en la importancia de una buena preparación física y de curar bien un esguince con las pautas basadas en el método R.I.C.E (reposo, hielo, compresión y elevación).

La inestabilidad crónica de tobillo se caracteriza por dolor persistente, esguinces recurrentes e inestabilidad subjetiva y su principal tratamiento es quirúrgico, bien por cirugía abierta o bien mediante las nuevas técnicas de artroscopia de tobillo.

En verano es cuando más se incrementa su incidencia debido al aumento de actividad física sin entrenamiento y al tipo de calzado.

En general, la mayor parte de las lesiones deportivas producidas durante los meses de verano se deben a la falta de preparación y a la inactividad física mantenida durante el resto del año.

Muchas personas vuelven a la práctica movidos por el mejor tiempo y el mayor número de horas libres, ya sea por las vacaciones o la jornada laboral intensiva, y lo hacen sin tener en cuenta que hay que prepararse para ello y, sobre todo en esta época, tomar unas medidas de seguridad que puedan evitar problemas mayores.

Entre las recomendaciones a tener en cuenta para evitar lesiones como el esguince de tobillo en esta época del año se encuentran el volver a hacer deporte de forma progresiva y no de golpe.

Hay que variar la intensidad día a día puesto que los músculos han perdido fuerza y estabilidad durante los ocho meses que han estado parados y necesitan fortalecerse poco a poco. Lo mejor son 3 sesiones semanales de media hora como mínimo, aunque depende del tipo de deporte que pueda realizar cada uno.

Lo ideal es combinar deportes más o menos agresivos, es aconsejable limitar o evitar hábitos tóxicos, modificar la dieta, regular las horas de sueño, utilizar el equipamiento y calzado adecuados y, en caso de tener alguna enfermedad o tener más de 40 años, acudir a un especialista para recibir consejo deportivo y ver cuál es el tipo de ejercicio más adecuado.

Pero, sin duda lo mejor es realizar actividad física regular durante todo el año por los múltiples beneficios que aporta para la calidad de vida.

Uno de los grupos poblacionales que más riesgo tiene de sufrir lesiones en verano son los niños. Estos son más vulnerables a sufrirlas sobre todo porque muchos han tenido una vida sedentaria durante la temporada escolar y al llegar esta época practican más actividades de lo habitual, como sucede en los campamentos.

De hecho, el esguince de tobillo supone cerca del 30 % de las lesiones en estos lugares. También son frecuentes en ellos contusiones, tendinitis, contracturas o calambres como consecuencia de la deshidratación.

Por ello, se aconseja utilizar el calzado adecuado que sujete bien el tobillo y mantenga la estabilidad, así como evitar la fatiga muscular y el sobreesfuerzo.

El esguince más habitual es el que se produce en el ligamento lateral externo al doblarse el pie y apoyarse sobre ese lado.

En función de la severidad se clasifican en grado I, cuando hay una distensión; grado II, cuando hay rotura parcial de ligamentos; y grado III, cuando hay una rotura completa.

Su tratamiento habitual es ortopédico y varía desde reposo con hielo y no hacer deporte durante diez días, en los de grado I; hielo, reposo, vendaje funcional y no hacer ejercicio entre 15 y 20 días, para los de grado II; y reposo, frío local, vendaje y no apoyar en diez días, seguido de un programa de rehabilitación y no practicar deporte durante 45 días, aunque en algunos casos se valorará la cirugía.

El reposo deportivo, fundamental en la luxación de hombro

El hombro presenta unas características muy peculiares: tiene una movilidad superior a la de cualquier otra articulación del cuerpo y una amplitud de movimiento casi global en todos los planos y ejes del espacio. Es la articulación que se luxa con más frecuencia en la práctica deportiva y supone hasta un 45 por ciento de todas las luxaciones.

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¿En qué consiste la operación por artroscopia?

Las lesiones deportivas suelen ocurrir sobre todo en competiciones profesionales de gran intensidad, aunque también, por desgracia, ocurren en deportistas no profesionales. En muchos casos se necesita tratamiento quirúrgico de la lesión, para reparar los daños. En estos casos es habitual hablar de la operación mediante la técnica de artroscopia pero ¿sabemos en qué consiste?:

La artroscopia es una técnica quirúrgica que permite realizar operaciones de una forma menos invasiva, minimizando los daños y cicatrices provocados por la operación, lo cual mejora los tiempos de recuperación.

Es muy utilizada en la rodilla, y también en los hombros. Con esta técnica se operan lesiones de ligamentos cruzados de rodilla y también las lesiones de menisco, por poner un par de ejemplos bastante habituales en el mundo del deporte.

Se realizan varias incisiones de un tamaño lo más pequeño posible y a través de esas aberturas se introducen en la articulación los instrumentos quirúrgicos para realizar las suturas y demás técnicas para reparar la lesión, todo guiado mediante una cámara (el artroscopio) que también se introduce en la articulación.

La principal ventaja de esta técnica por artroscopia, como ya he dicho, es que reduce los cortes y puntos de sutura necesarios, por lo que se agiliza la recuperación. Antes de que esta técnica se empleara, había que hacer cortes mucho mayores para poder acceder a las articulaciones, lo cual generaba grandes cicatrices que tardaban más tiempo en curar.