La natación, el deporte más completo y muy recomendable para lesiones de la rodilla

¿Qué deportes recomienda para fortalecer los músculos y las articulaciones y sufran menos?

 

 

 

Hemos preguntado al Dr. César Flores, de nuestro equipo, qué deporte recomienda para fortalecer los músculos y las articulaciones y sea menos lesivo. Él lo tiene claro.

 

La natación, uno de los deportes más completos y menos lesivos, al no ser un deporte de mucho contacto, como son: el esquí, el balonmano, el rugby o el fútbol, por citar algunos. Eso sí, también la natación es proclive a producir lesiones, como nos recuerda el Dr. César Flores. La principal, la de hombro.  Esto lo conoce bien la nadadora española Mireia Belmonte, que por este motivo tuvo que abandonar el mundial de Kazán en 2015, a causa de inflamaciones en sus hombros. Lo que los médicos llaman «bursitis» y atribuyen al desgaste a que someten los nadadores de elite a estas articulaciones.

Pero volvamos a los beneficios derivados de practicar este deporte acuático. Desde el punto de vista clínico, hay grandes razones para indicarlo: la natación es muy recomendable para el período de recuperación de pacientes o deportistas que llevan tiempo inactivos tras una baja por enfermedad o lesiones.  Se suele prescribir para mejorar multitud de patologías como terapia médica, por ejemplo, en personas con problemas de espalda -escoliosis, hernias discales, etc-. También es muy útil para la recuperación de lesiones de rodilla, al realizarse en un escenario de baja gravedad como es dentro del agua.

Hay un detalle que no podemos pasar por alto. La natación al ser un deporte que se practica en el agua, la desconexión que se produce entre cuerpo y mente es total, al pasar de una superficie terrestre a acuática. Al sumergirnos en el agua y cambiar de estado, se produce en nuestro cerebro el mismo efecto que al practicar yoga.

Hemos hablado antes de los beneficios para la salud de practicar el deporte de la natación, pero ahora queremos centrarnos en los músculos que ponemos en funcionamiento con esta práctica deportiva.

¿Qué músculos activamos al nadar? Empezando por los hombros, el manguito de rotadores, pectorales y los músculos que rodean a las escápulas. Respecto a las piernas, al dar la patada, movilizamos toda la parte posterior, musculatura glútea e isquiotibial. A nivel de columna, fortalecemos los músculos que literalmente desempeñan el papel de sujetarla, como son el cuadrado lumbar o el ilicostal.

¿Cuál es el estilo más recomendado? Para cualquiera que se inicie, lo ideal es combinar estilos, exceptuando el de mariposa -muy complicado y exigente técnicamente-. Se recomienda practicar crol en caso de que exista alguna patología de columna. Eso sí, si tenemos un problema en las cervicales deberemos evitar los giros al respirar usando un tubo de respiración. Espalda es otro de los más beneficiosos, incluso casi más que el anterior, debido a la posición: perfectamente alineada de la columna cervical, dorsal y lumbar. Por último, no es aconsejable que pacientes con problemas de columna o rodillas naden a braza por lo forzado de la postura en ambas articulaciones.

Aunque se trata de uno de los deportes menos lesivos que existen para las articulaciones, es esencial dominar la técnica para disfrutar al máximo de todos los beneficios y evitar posibles lesiones (especialmente, en la zona cervical y los hombros). «Como en cualquier otro ejercicio, es conveniente comenzar a practicarlo de forma progresiva, tanto en distancias como en ritmos».

 

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