¿Qué ejercicios de rehabilitación debo hacer después de una cirugía de LCA?

Detallamos a continuación, los ejercicios post-operatorios que son necesarios tras ser intervenido de una plastia de ligamento cruzado anterior (LCA),  durante la primera semana en el domicilio.

EJERCICIOS POST-OPERATORIOS

El primer ejercicio el paciente lo debe realizar tumbado en una cama o en el suelo, y consiste en la flexión y extensión del tobillo. El objetivo de este ejercicio es bombear la sangre del gemelo, y de esta forma disminuir el riesgo de trombo. Lo puede realizar tanto con la pierna intervenida como con la contraria.

El segundo ejercicio consiste en la contracción isométrica del cuádriceps. El paciente debe intentar tocar con la parte de detrás de la rodilla en la camilla, y mantener la contracción durante cinco segundos.

El siguiente ejercicio busca la movilidad pasiva de la rodilla operada. El paciente debe colocar la rodilla operada encima de la rodilla sana y realizará ejercicios de flexión y de extensión de la rodilla, pero siempre la fuerza la debe hacer la rodilla sana. La rodilla operada simplemente se deja llevar por la sana. Para realizar este ejercicio, el paciente debe buscar un sitio alto en casa para sentarse, y cada día puede doblar un poco más la rodilla, lo que le permita el vendaje.

Tras finalizar estos  tres ejercicios, el paciente realizará el estiramiento de la pierna, para conseguir una extensión completa de la rodilla.

EJERCICIOS DE ESTIRAMIENTO

El paciente apoya el talón sobre un objeto duro que lo levante y sujetando una sábana o una toalla, tira de ella manteniendo la extensión de la rodilla.

Otro ejercicio útil para conseguir la extensión de la rodilla es tumbarse boca abajo sobre una superficie dura dejando las rodillas por fuera y colocando un peso, una tobillera lastrada, en la pierna que queramos extender. Aguantando esta posición durante unos segundos conseguimos que la rodilla se estire.

Al completar los ejercicios, el paciente realizará estiramiento de la rodilla, para conseguir la extensión completa de la pierna.

Para ello, el paciente se tumbará boca arriba en una cama o en el suelo, y colocará debajo del talón algún objeto que lo eleve. Y encima de la rodilla operada, sobre el vendaje, aplicará hielo, dejando que la rodilla se estire por completo durante un período de quince minutos.

El paciente ha de dedicar quince minutos al conjunto de los tres ejercicios, y otros quince minutos al estiramiento de la pierna. En total, media hora, tres veces al día, durante la primera semana de postoperatorio.

 

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